San Maximiliano María Kolbe (Rajmund Kolbe, 1894-1941) — sacerdote franciscano conventual polaco — es el patrono universal de los prisioneros de conciencia, los periodistas católicos, las familias y el movimiento provida. Fundó la Milicia de la Inmaculada en Roma en 1917, dedicada a la conversión de los pecadores y la santificación de los fieles por la mediación maternal de la Inmaculada. Construyó la ciudad-monasterio de Niepokalanów en Polonia, la mayor casa franciscana del mundo, dedicada a la prensa católica. Durante la ocupación nazi de Polonia, fue arrestado por los alemanes y deportado al campo de concentración de Auschwitz en mayo de 1941. En agosto del mismo año, cuando un prisionero se escapó del campo y los nazis decidieron matar de hambre a diez prisioneros como castigo colectivo, Maximiliano Kolbe se ofreció voluntariamente para tomar el lugar de uno de los condenados, Franciszek Gajowniczek — un padre de familia. Sobrevivió dos semanas en el búnker del hambre, animando a sus compañeros de celda con cantos y oraciones, y fue finalmente ejecutado con una inyección de fenol el 14 de agosto de 1941. Franciszek Gajowniczek sobrevivió y murió en 1995, después de testificar muchas veces el sacrificio de Kolbe. Canonizado por San Juan Pablo II en 1982 como «mártir de la caridad». La novena es apropiada para los presos de conciencia, los refugiados, los periodistas católicos, las familias y la causa provida.
12 min
Duración
9 días
Compromiso
Para principiantes
Nivel
San Maximiliano María Kolbe, OFMConv (mártir de Auschwitz)
Santo patrono
Reza una vez al día durante nueve días consecutivos, idealmente del 5 al 13 de agosto en preparación para la fiesta del 14 de agosto. Estructura: (1) Señal de la Cruz; (2) acto de consagración a la Inmaculada (cualquier fórmula tradicional sirve); (3) la oración de la novena; (4) un misterio del Rosario, idealmente los dolorosos; (5) menciona la intención específica. Para los que rezan por presos de conciencia o por causas de justicia, la novena empareja con: (a) un acto concreto de solidaridad — carta a un prisionero, donación a una causa provida, voluntariado en una causa católica de justicia; (b) la lectura de la carta de San Pablo a Filipenses 2,5-11 (el himno cristológico del despojamiento); (c) el ayuno semanal por una intención específica.
Oh glorioso San Maximiliano María Kolbe, mártir de la caridad y caballero de la Inmaculada, tú que diste tu vida en Auschwitz para que un padre de familia volviera a casa, alcánzame por tu intercesión la gracia que con confianza filial te pido (mencionar la intención). Por todos los presos de conciencia, por todos los refugiados de las guerras de nuestro tiempo, por todos los periodistas católicos que arriesgan su vida por la verdad — intercede ante el trono del Padre. Y, sobre todo, alcánzame en mi propia vida la disposición a dar lo mejor de mí mismo por aquellos a quienes Dios ha puesto a mi lado, hasta la última gota si fuere necesario. Amén.
Coordina oración sostenida por alguien que amas. Los voluntarios cubren horarios de 30 minutos durante días o semanas; la familia recibe un ramillete espiritual al final.
Invita a un grupo pequeño a rezar esto cada día contigo. Todos reciben el mismo texto, el mismo ritmo, la misma intención.