San Antonio de Padua (Fernando de Bulhões, 1195-1231) — nacido en Lisboa, Portugal, y muerto en Padua, Italia — es uno de los santos más amados y más invocados de la Iglesia católica. Fue inicialmente canónigo agustino y se hizo franciscano en 1220, tras conocer en Coimbra los restos de los primeros mártires franciscanos. San Francisco le confió la enseñanza de la teología a los hermanos. Predicador extraordinariamente eficaz, fue llamado «el Martillo de los Herejes» y «la Lengua del Espíritu Santo» (cuando le abrieron la tumba treinta y dos años después de su muerte, su cuerpo estaba completamente descompuesto pero la lengua perfectamente íntegra, hoy conservada como reliquia en Padua). Canonizado por Gregorio IX apenas un año después de su muerte (el santo más rápidamente canonizado de la historia), declarado Doctor de la Iglesia por Pío XII en 1946. Es patrono universal de los objetos perdidos (por una tradición que se remonta a un milagro de recuperación de un libro sustraído por un novicio que dejaba la orden), de los pobres, de los pescadores, de los matrimonios y embarazos, y de las causas justas humanamente perdidas.
10 min
Duración
9 días
Compromiso
Para principiantes
Nivel
San Antonio de Padua
Santo patrono
Reza una vez al día durante nueve días consecutivos, idealmente del 5 al 12 de junio en preparación para la fiesta del 13 de junio. Una variante muy extendida en el mundo hispano son los «trece martes a San Antonio» — trece martes consecutivos de oración a San Antonio en honor a las trece gracias atribuidas a su intercesión (el martes es su día tradicional, día de su muerte y de muchos milagros). Estructura diaria: (1) Señal de la Cruz; (2) un breve fragmento del responsorio antoniano («Si quieres milagros, mira: muerte, error, calamidad…»); (3) la oración de la novena; (4) trece Padrenuestros, Avemarías y Glorias (el número 13 es el número antoniano por excelencia); (5) menciona la intención específica. Para objetos perdidos, la tradición católica popular es: «San Antonio, San Antonín, ayúdame a encontrar lo que está perdido» — invocación corta y devocional. Si la intención es para encontrar marido o esposa (San Antonio es popular en muchas culturas hispanas como casamentero), añadir además trece Avemarías. Para asuntos económicos, la devoción tradicional es «el Pan de San Antonio»: dar a los pobres el equivalente de lo que se gastaría en un panecillo cada día durante la novena.
Oh glorioso San Antonio, tú que has sido llamado «el santo de los milagros» y «de las cosas perdidas», alcanza por tu poderosa intercesión la gracia que con humilde confianza te pido (mencionar la intención). Tú que de niño tuviste en tus brazos al Niño Jesús, alcánzame la sencillez de corazón para mantenerme en su presencia. Tú que predicabas con tal autoridad que los peces salían de las aguas para escucharte, alcánzame la gracia de oír la Palabra de Dios en mi vida cotidiana. Y si he perdido algo importante — un objeto, una relación, un sentido espiritual, un ser querido alejado de la fe — restitúyelo, te lo ruego, según la voluntad de Dios. Amén.
Coordina oración sostenida por alguien que amas. Los voluntarios cubren horarios de 30 minutos durante días o semanas; la familia recibe un ramillete espiritual al final.
Invita a un grupo pequeño a rezar esto cada día contigo. Todos reciben el mismo texto, el mismo ritmo, la misma intención.