San Juan Bosco (Giovanni Melchiorre Bosco, 1815-1888) — universalmente conocido como Don Bosco — fue un sacerdote piamontés italiano, fundador de la Sociedad Salesiana (Salesianos de Don Bosco, SDB) y del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Su pasión vital fue la juventud pobre, abandonada y en riesgo de las calles de Turín durante la convulsión social del siglo XIX. Empezó con un puñado de chicos en un oratorio festivo en Valdocco (Turín) en 1841 y dejó al morir una congregación con mil ochocientos miembros y trescientas casas en todo el mundo. Su sistema educativo, llamado el «sistema preventivo», está basado en tres pilares: razón, religión y amorevolezza (palabra italiana para «amabilidad» o «trato cariñoso»). Don Bosco fue canonizado por Pío XI en 1934. Es patrono universal de la juventud, los educadores, los aprendices, los chicos de la calle, los magos (recibió formación informal en magia y juegos para atraer a los chicos al oratorio), y los chicos católicos en general. La novena es apropiada para pedir vocaciones sacerdotales y religiosas (Don Bosco tuvo el don específico de cultivarlas), la conversión de un hijo o joven, el éxito en una decisión educativa o vocacional, o cualquier necesidad relacionada con jóvenes en peligro.
10 min
Duración
9 días
Compromiso
Para principiantes
Nivel
San Juan Bosco · María Auxiliadora
Santo patrono
Reza una vez al día durante nueve días consecutivos, idealmente del 22 al 30 de enero en preparación para la fiesta del 31 de enero. Estructura: (1) Señal de la Cruz; (2) Salmo 23 o un breve fragmento del Evangelio del Niño Jesús (Don Bosco amaba la infancia de Cristo); (3) la oración de la novena; (4) tres Avemarías a María Auxiliadora (a quien Don Bosco atribuyó cada gracia recibida y a quien construyó la gran basílica de Turín); (5) la jaculatoria salesiana clásica: «María Auxiliadora, ruega por nosotros y por la juventud». Si la novena se reza por un hijo o joven en riesgo, considera combinarla con la lectura familiar de algún episodio de la biografía de Don Bosco (la edición de Eugène Ceria es la canónica; existen muchas síntesis en español publicadas por Editorial CCS). Si se reza por un educador o catequista, la lectura de las Memorias del Oratorio (escritas por el mismo Don Bosco) es la fuente primaria de su pedagogía. La Tradición Salesiana es notable por su carisma de la alegría: don Bosco insistía en que «la santidad consiste en estar siempre alegres», y la novena debería rezarse con ese espíritu.
Oh San Juan Bosco, padre y maestro de la juventud, alcánzame por tu intercesión la gracia que con confianza filial te pido (mencionar la intención). Tú que de joven discerniste tu vocación a través de los sueños proféticos y de la dirección espiritual de tu santa madre Margarita Occhiena, intercede por los jóvenes que hoy se debaten en la confusión, por los educadores que se sienten desbordados, y por los padres que oran por la perseverancia de sus hijos en la fe. María Auxiliadora, en cuyo nombre Don Bosco hizo cuanto hizo, sé también nuestro auxilio. Amén.
Coordina oración sostenida por alguien que amas. Los voluntarios cubren horarios de 30 minutos durante días o semanas; la familia recibe un ramillete espiritual al final.
Invita a un grupo pequeño a rezar esto cada día contigo. Todos reciben el mismo texto, el mismo ritmo, la misma intención.